Esta es una de las preguntas que más se repite cuando alguien viene al despacho para asesorarse. No es una decisión fácil, ni para el que la toma ni tampoco para el que la tiene que sufrir, Además es totalmente personal, cada uno sabe lo que aguanta o no, lo que quiere o no, y lo que pasa dentro de su casa, de su vida. Esa es la primera decisión que se debe tomar, y una vez se llega a ese punto, asesorarse. El abogado debe hacer el camino jurídico lo más sencillo posible, la persona bastante tiene con la montaña rusa emocional en la que se encuentra sumido.
Antes había que pasar por la separación primero y luego por el divorcio, ahora ya no. A los tres meses de casarse uno se puede divorciar directamente, sin alegar además ninguna causa o motivo, basta con querer divorciarse. Por eso la típica frase de "...yo no estoy de acuerdo, no te firmo el divorcio...", no tiene razón de ser. Nadie puede obligar a otra persona a mantener un vínculo afectivo si la pareja no quiere, y no hay más. Tampoco es lícito buscar culpables. Cuando algo no funciona, es realmente culpa de uno, o simplemente han sucedido un cúmulo de circunstancias que han llevado a ese punto?, muchas son las historias, las vivencias que se escuchan en el despacho, generalmente con la nota común del sentimiento de culpa para quien toma la decisión de separarse, y el de rabia, y confusión para el que la tiene que asumir, a veces por terceras personas, otras simplemente porque la convivencia se hace insostenible, otras simplemente porque ya se ha dejado de querer, así sin más. Otra nota común es el temor a lo desconocido, al cambio, si me separo que pasará con mis hijos, les afectará, con la casa, me tendré que ir, tendrá que marcharse él, cómo contribuirá a los gastos?, un sinfín de preguntas, de dudas, temores, que hacen que la decisión, complicada de por sí, genere angustia, ansiedad. Por eso, un primer paso, es asesorarse, al menos parte de las preguntas encontrarán respuesta, y parte del humo que envuelve lo desconocido, desaparecerá.
Generalmente es mucho mejor intentar alcanzar un acuerdo, que sea un proceso consensuado, es más ágil y generalmente menos traumático. A veces es posible, otras no. Qué significa un mutuo acuerdo?, pues alcanzar un consenso sobre cuestiones tan importantes como vivienda, custodia, pensiones, patrimonio. No se puede pedir a las partes objetividad en el proceso, cómo ser objetivo cuando se trata de tu vida, cuando se mezclan sentimientos?, pero el abogado sí que debe serlo, y aconsejar desde la objetividad para alcanzar un acuerdo que resulte beneficioso. Insisto, a veces es posible, otras no. Sino se alcanza o no es posible, habrá que acudir a otra vía, y tampoco pasa nada. Se trata de hacer las cosas bien. En la próxima entrada hablaremos del proceso de mutuo acuerdo, en qué consiste, y los trámites. Paso a paso.
A.R. ABOGADO EN RUBI
Teléf.- 93 586 24 68
www.anarieraabogado.com
rieraanamaria@yahoo.es
Teléf.- 93 586 24 68
www.anarieraabogado.com
rieraanamaria@yahoo.es

No hay comentarios:
Publicar un comentario